lunes, 17 de noviembre de 2014

ANALISIS SOBRE LOS ALCANCES Y LIMITACIONES DE LA PROPUESTA RESTAURATIVA





En primer lugar, se debe tener en cuenta que este modelo lleva relativamente poco tiempo de existencia, y de este modo, la primera dificultad es su misma novedad que genera desconfianza en las personas.  De esta manera, surge que lo novedoso de las experiencias restauradoras no permite evaluar adecuadamente su alcance ni establecer, sobre una base empírica lo suficientemente amplia, sus límites. Además, en la medida que este proceso es visto como un paradigma y no un sistema, de manera que ese mismo impacto se encuentra en el futuro, no en el pasado, aspecto que impide su evaluación en términos de alcances y limitaciones también. Sin embargo, se destacan dos dimensiones de sus alcances y limitaciones presentados a continuación: 

-Dimensión teórica

Desde esta dimensión, se presenta una falta de sistematización del modelo, lo que permite ser percibido como un proceso sin fundamentación empírica, debido a la falta de documentación precisa sobre este tipo de justicia. Igualmente su campo específico de aplicación, se limita a experiencias  contextuamente diversa, lo que genera mayor complejidad para la estructuración de procesos de este tipo. 

-Dimensión práctica

Ahora, bien, en la dimensión práctica, presenta un escaso marco legal e institucional, lo cual permite percibir como una "aventura", el lanzar hipótesis sobre su eficacia y extensión, así como de su impacto general.

Además, en este aspecto su alcance está mediado por criterios de aceptación entre los beneficiarios y los operadores judiciales, por el consenso obtenido alrededor de su eficacia y alcance, así como también gracias a aspectos de aceptación moral, oportunidad política y condiciones legales.

-Alcances y limitaciones de la propuesta restaurativa en el Colegio Santa Librada

De manera general, se destaca que los alcances y limitaciones se dan en la medida que el grupo de participantes en primer lugar no identifique o no perciba la situación de conflicto escolar, no estén dispuestos a proponer una transformación. Por otra parte, se puede encontrar que los directivos de la Institución no vean viable la implementación de la justicia restaurativa en el colegio o no tengan confianza en que ésta funcione. En esta medida, se podría utilizar como argumento, la relación entre la justicia restaurativa y la justicia retributiva, con el fin de continuar la intervención. Estos aspectos son presentados a continuación. 

-Relación con la justicia retributiva

La justicia restaurativa puede estar llamada a reemplazar por completo las prácticas retributivas o en cambio, sólo complementa a la justicia penal, en momentos donde esta ha mostrado su fracaso o no ha incidido efectivamente. Sin embargo, la justicia restaurativa tiene un valor propio y es una herramienta complementaria cuya aplicación enriquece valores, enfoques e instrumentos al sistema de justicia penal.

Se reconoce que la justicia restaurativa puede prestar un valioso servicio a los procesos de transición y transformación de sociedades conflictivas que se encuentren bajo un marco de conflicto constante y es en este punto donde se manifiesta sus límites, en el sentido que cuesta llegar a procesos de reconciliación, restauración de víctimas y transformación de las relaciones conflictivas en relaciones pacíficas durables.

En este sentido, los alcances de la justicia restaurativa es que se trata de un emergente campo de estudio, en el que es prematuro establecer fórmulas generales de actuar. Igualmente, su realidad es que se trata de un modelo en construcción, de manera que su éxito y verdadero alcance sólo se pueden constatar a la luz de su progresiva aplicación en la realidad social que así lo requiera. 

De todas maneras, es un enfoque en el que creo y confío, que se puede construir. 




PROPUESTA DE INTERVENCIÓN RESTAURATIVA




Para el desarrollo de la propuesta, se debe en primera instancia, realizar una preparación del mediador, en donde este debe pensar su postura política y social, iniciando el diálogo consigo mismo sobre su estado de vida actual y las energías presentes para la implementación de algún tipo de proyecto. Posterior a esto, se puede iniciar un proceso de exploració e investigación sobre el caso elegido identificando los diversos actores implicados y sus acciones. Luego, puede plantearse un objetivo, establecer los roles de las personas del proceso, realizar un esbozo sobre los temas a tratar, establecer acuerdos para el proceso y el desarrollo de las sesiones. Finalmente, realizar espacios de reflexión, en donde se recojan aprendizajes significativos de la experiencia, así como también, posterior a la intervención, generar un proceso de seguimiento de cada persona, sobre las elecciones ejecutadas o los resultados de los acuerdos pactados.  

Ahora bien, teniendo claro los anteriores aspectos, se procede a plantear el protocolo detallado de la intervención: 



Sesión
Objetivo
Temas a tratar
Actividades
Duración
1-Bienvenida
 Propiciar un encuentro empático, de confianza y escucha activa, donde se genere la integración entre las personas participantes.
 Los tópicos a tratar en esta primera fase del proceso son el reconocimiento de las necesidades propias y del otro, así como también, propiciar un espacio de escucha activa frente a las motivaciones para estar y participar en el encuentro desde cada participante. Igualmente el mediador debe exponer a los participantes los objetivos del encuentro, los roles dentro del proceso y el plan de trabajo.
 Actividades rompe hielo para conocer los nombres de los participantes, como por ejemplo, un ejercicio en donde cada participante debe presentarse con su nombre y decir un país o ciudad que empiece con la inicial de su nombre.

Ejemplo: Mi nombre es Laura y vengo de Londres.

Luego de esto, se puede realizar un mapa de necesidades, en donde se identifique el ser real y el ser ideal. Para ello, se puede tomar una cartulina y dividir en dos partes. En una de estas se expresa el ser real que abarca el cómo están sus necesidades actuales. En la otra parte, se expresa el ser ideal que incluye a dónde se quiere dirigir la persona y lo qué requiere o busca. Esta actividad se puede realizar mediante dibujos o recortes de revistas. De esta manera, el mediador puede identificar qué necesidades o intereses muestran los participantes de la institución, específicamente frente a su percepción del conflicto escolar

 1 hora aproximadamente
2-Reconocimiento de sí mismo y del otro
 Generar en conjunto, espacios para la sensibilización y reflexión frente a la relación propia y los vínculos con otros, a partir del conflicto vivido (en el caso de la víctima) o ejecutado (en el caso del ofensor).
 Los tópicos a tratar serían: la valoración propia (autoestima), el reconocimiento de lo que cada persona es (autoconcepto) y la identificación del estado actual de los vínculos sociales construidos.
 Con el objetivo de trabajar cómo se definen los participantes a sí mismos e identificar el proceso de la relación con los otros, se realizará una actividad que busca incentivar el reconocimiento de las cualidades y potencialidades propias, con el fin de destacar el poder de Resiliencia de estas personas, para aprender a manejar y salir adelante a pesar de los conflictos vividos en su contexto escolar.  Entonces, se invitará a que cada participante utilice diversos elementos de disfraces, como pelucas, gafas, collares, etc, que les permita “venderse a sí mismos frente a los demás”, resaltando cualidades propias y en lo que se considera bueno como persona. Posterior a esto, se le preguntará al público qué aspectos les gustó de su compañero y que resalta de positivo de este. Luego de este ejercicio, se deben recoger las cualidades expresadas por el grupo de junto con las acciones que pueden realizar con la ayuda de estos recursos propios. Esto, con el fin de trabajar cómo a pesar de manejar el rol de “agresor” o “víctima”, puedo identificar en el otro sus aspectos positivos y no solo desde la mirada negativa o de carencia.  
 1 hora y media
3- Fortaleciendo la comunicación
Generar un espacio de sensibilización frente al proceso de comunicación y los elementos que la componen: emisor, mensaje y receptor, así como la identificación de las barreras que interfieren en este proceso
 Los temas a tratar son los diferentes tipos de comunicación humana: comunicación verbal y no verbal y comunicación pasiva, agresiva y asertiva.
Para esta actividad, inicialmente el mediador realiza una contextualización de la temática a abordar, mencionando la importancia de la comunicación asertiva como una herramienta necesaria, que permea la toma de decisiones de los jóvenes en los diferentes escenarios sociales que se desenvuelven.

Seguidamente, los participantes se dividen en 3 grupos (dependiendo del tamaño), cada uno de estos deberá trabajar de manera independiente con el acompañamiento del mediador y realizar un “teléfono roto mudo”, en el que el mensaje que se comunica debe ser representado a través de la mímica. Cada uno de los grupos deberá elegir a un representante quien será el que inicie con la secuencia de la comunicación. Seguidamente, los demás participantes deberán ubicarse en una fila, dándose la espalda los unos a los otros, esto con la finalidad de que no vean las representaciones de sus otros compañeros.

Se abarcarán mensajes como por ejemplo: “animar una riña dentro del salón”, “agredir verbalmente a mi compañero”, “huyo cuando hay una situación de conflicto en el salón”etc. De esta manera, luego se puede generar un espacio de discusión entre los estudiantes frente a estas maneras de comunicarse dentro del conflicto.  
 1 hora y media
4- Identificación de derechos y deberes
 Permitir el conocimiento y la apropiación de los derechos y deberes humanos por parte de los jóvenes
 Se abordarán los derechos fundamentales y su forma de cumplimiento y vulneración en los diferentes contextos en los que estos jóvenes participan
 Se divide el grupo en equipos. A continuación se van a presentar una serie de tareas, las cuales cada equipo deberá realizar y finalizar correctamente. El que termine primero recibirá una tarjeta con un derecho y un deber. A medida que se van entregando las tarjetas, se mencionará y explicará el derecho correspondiente teniendo en cuenta cuándo este es ejercido y cuándo es vulnerado. El equipo que al finalizar las tareas tenga mayor número de tarjetas, gana un premio especial.
Las tareas serán representar un hecho cotidiano dentro del colegio, como por ejemplo:
-Juzga al compañero nerd del salón
-Grita al compañero que no te escucha
-Golpea a la compañera que te insulta
-Quédate callado si ves una riña en el salón
Etc

A partir de esto, también se explorará cómo cada participante asume qué tipo de rol dentro del conflicto.
 1 hora y media
5-Acuerdos y Cierre
 Realizar el planteamiento de acuerdos en conjunto, para generar procesos de resignificación de experiencias y reconstrucción de vínculos entre víctima y ofensor dentro del grupo de participantes.
Finalmente, se plantea la evaluación del proceso y la reflexión de cierre.
 Los temas a tratar serán el valor de la resiliencia, las ventajas del perdón y la reconciliación.
 Se realizarán mesas de discusión con  los participantes, quienes mediante preguntas guía, podrán expresar sus opiniones y vivencias frente al conflicto escolar que perciben en la institución.

-¿percibes conflictos en el salón o colegio?
-¿Cómo te sientes frente al conflicto que vive el salón y el colegio?
-¿consideras que son conflictos que se pueden transformar?
-¿estarías dispuesto o dispuesta a poner algo  de ti para contribuir al cambio?
 Dos horas












6. Seguimiento

Luego de esto, se planteará un cartel artístico con los acuerdos pactados por los participantes, para relacionarse de manera diferente frente al conflicto y trabajar por su solución.
El mediador se propone hacer un seguimiento en el tiempo sobre los acuerdos pactados y aprendidos en el encuentro.
Los temas a tratar son el cumplimiento de los acuerdos y las nuevas formas de tratar el conflicto y además, la revisión de los aprendizajes del proceso.
Visitas periódicas al colegio y breves acercamientos a los participantes.






domingo, 16 de noviembre de 2014

PROPUESTA DE INTERVENCIÓN DESDE UN PROCESO RESTAURATIVO EN EL COLEGIO SANTA LIBRADA


El desarrollo de este proyecto hipotético, se plantea desde el proceso de mediación víctima-ofensor, debido a que este facilita el diálogo entre los actores implicados en el conflicto, permitiendo el intercambio de información y emociones, así como también, la discusión sobre las pérdidas y el establecimiento de un plan restaurativo que facilite el llegar a acuerdos. Para poner en marcha este mecanismo y sus procedimientos, se requiere evaluar la voluntariedad de las partes en primera instancia, para propiciar procesos de perdón, reconciliación y resignificación de los vínculos sociales. Lo anterior se busca con el fin de promover una mejor calidad de vida de la víctima, el ofensor y la comunidad implicada.  

En esta medida, se considera que este tipo de mecanismo restaurativo es adecuado para el contexto del Colegio, puesto que facilita el diálogo de experiencias y de opiniones de manera inclusiva, para generar procesos propositivos y no reprensivos.  

A continuación, se plantearán aportes esenciales previos a la realización del protocolo de intervención, pero que deben ser tenidos en cuenta para el desarrollo del plan de trabajo.


1. Condiciones para formular proyectos de intervención desde el proceso restaurativo:

*Es un proceso que guía por una serie de fases a los actores implicados, con el fin de cumplir el objetivo del encuentro.

*Se requiere la presencia de un mediador (o mediadores) entrenado(s) que manejen el rol de facilitar el encuentro

*Es recomendable que el mediador posea conocimientos de cómo funciona el sistema criminal de justicia,

*El facilitador debe estar pendiente de , orientado a la víctima, es decir buscar constamente su bienestar, preguntándose a sí mismo si la acción a realizar es segura para esta. 

*No se discute la ocurrencia del hecho en sí, ni la culpabilidad o inocencia del agresor. Por esto, es importante que antes de realizar el encuentro víctima-ofensor, el facilitador debe sersiorarse que el ofensor haya reconocido el daño.

2. Proceso restaurativo víctima-ofensor:

Para construir un buen diseño de intervención, se deben considerar los siguientes aspectos, concebidos cormo fases del proceso restaurativo: 

a)Recepción y preparación del caso: Conocer el caso y determinar si es apropiado o no para un encuentro restaurativo. Además, identificar la versión de los hechos directamente de los protagonistas, para ir determinando sus intereses y si las partes están listas para participar en la mediación víctima-ofensor . Igualmente para el facilitador es un espacio para obtener información importante que le permita planear el encuentro, explicar a la víctima y el ofensor qué es la justicia restaurativa y la mediación víctima-ofensor, las ventajas y los roles que se obtienen. Este es el momento de crear un espacio confiable, seguro y educativo, de escucha y comunicación asertiva.

b)Audiencia o diálogo: En este punto la víctima y ofensor se encuentran para hablar del delito, el cómo sucedió, por qué y qué medidas se van a tomar para evitar que el hecho se repita. Para esto, se debe generar una introducción y un planteamiento de reglas del juego, una discusión de los hechos y sentimientos relacionados con el delito o el daño y un diálogo sobre las pérdidas y las formas de restitución o reparación, mutuamente aceptable para los dos.

c)El papel del mediador: El mediador es una figura importante durante el proceso, en la medida que sirve de guía y apoyo tanto para a la víctima como para el ofensor. En este sentido, su rol es facilitar el proceso y permitir que las personas sean las protagonistas del mismo. Para esto, debe brindar confianza, ser eficiente, trabajar de manera interdisciplinar, tener formación en el funcionamiento del sistema penal y carcelario, estar capacitado, mantener interés en el proceso, empatía, escucha activa, ser  flexible, imparcial, guardar la confidencialidad, reconocer las necesidades de la víctima-ofensor e identificar las motivaciones para que las personas participen del proceso.

d)Seguimiento: El facilitador debe realizar seguimiento no sólo a los compromisos, sino también a las personas en sí mismas. Esta fase debe realizarse durante y después de terminado el proceso, evaluando los sentimientos de los actores durante y después del encuentro, así como también el cumplimiento de los acuerdos.